Entrevista Luis Venegas: “No hay una promoción educativa de los derechos humanos en el país”

Luis Venegas es coordinador de proyectos en Educación en Derechos Humanos de Amnistía Internacional de Chile. Tiene estudios superiores en sexualidad, género y memoria, niñez y políticas públicas.

Visitó la UFRO para dictar un taller en conjunto con el Centro de Derechos Humanos de la UFRO, donde abordó los Derechos Sexuales y Reproductivos (DSR) que tuvo una gran participación de estudiantes. Conversamos con él para ahondar en estos derechos y conocer cuál es su percepción sobre la educación en derechos humanos en el país.

 

Con Amnistía Internacional han realizado este taller en diversas partes del país. ¿Por qué escogieron educar específicamente en derechos sexuales y reproductivos?   

Nos enfocamos en derechos sexuales y reproductivos porque son una generación de derechos que  trastocan todos los dd.hh.  Por ejemplo cuando hablamos de derechos sexuales y reproductivos es ineludible que se hable sobre el derechos a la educación, y a una educación gratuita y de calidad, publica, cuando hablamos de DSR es ineludible hablar del derecho a la salud y todos los asociados, no solamente a tener asistencia médica en caso de enfermedad, sino también  tener derecho al placer en buenas condiciones sociales y sexuales.

Quisimos dar a conocer los DSR porque veíamos que las personas no sabían que son dd.hh., no sabían que están resguardados por tratados internacionales y que el Estado debe promover estos derechos como un piso básico de vida. Lo que está ocurriendo es que las nuevas generaciones debemos educarnos entre grupo de pares, educar entre jóvenes, y que entre ellos nos vayamos entregando la información a nuestras comunidad, vecinos, etc. Por eso la idea es educar a jóvenes, ya que actualmente son el 40% de la población mundial y el 80% está concentrado en países como Chile. Son profesionales en formación que están teniendo insumos básicos.

¿Qué tal ha sido la experiencia en los talleres?

Yo siempre me llevo muchas sorpresas de las personas en los talleres. A medida que vamos trabajando en temáticas sobre sexo, genero, sexualidad, muchas veces nos damos cuenta que las personas tenían naturalizados ciertos conceptos como "es obvio que hay que reproducirse", y de repente nos vamos dando cuenta que no es así, y que los DSR nos resguardan de la posibilidad de, por ejemplo, ser madre.

También me voy encontrando con una maravillosa recepción en los talleres, con personas jóvenes que toman los talleres, hay un interés personal y colectivo de venir a educarse en una cuestión muy especifica que son los DSR. Hay directoras de colegio, profesoras, directoras de instituciones, que refieren con bastante alegría cuando llegamos con estos espacios educativos, ya que están requiriendo que se aborden estas temáticas en el espacio público, que debe ser un tema que se aborde de manera natural.

Las personas al finalizar los talleres refieren que están aprendiendo, que no sabían estas cosas, son personas que se van bastante contentas, no porque aquí se termine el tema, sino que son insumos que nos pueden ir sirviendo para enfrentarnos de alguna manera a la hostilidad del mundo.

Hay un interés de las personas jóvenes que están abriendo espacios para que nos eduquemos, para que otros también sepan, validando estas temáticas, las están haciendo circular, están invitando a otros jóvenes, en fin. Veo como la ciudadanía, las personas, los movimientos sociales, la sociedad civil, está muy interesada en este tema y nos damos cuenta que como Amnistía Internacional nos quedamos cortos en cuanto a capacidad humana, a una demanda tan grande como esta, y por lo mismo, nos interesa educar en estos temas para que sean las personas quienes nos den la información.

¿Cómo ves la educación en derechos humanos en nuestro país?

El tema de la educación es un tema país y el movimiento estudiantil es uno de los movimientos políticos más importantes en las últimas décadas, tanto así que ha impuesto el tema educacional como tema político en la agenda de la elite gobernante, entonces es un tema importantísimo. No solamente en el ámbito del lucro, que es una de las principales demandas, sino aspectos que tienen que ver con la calidad, es decir, que es lo que nos están enseñando, de qué manera, en definitiva los contenidos de la educación, y ahí es donde a nosotros nos interesa como organización de derechos humanos, involucrarnos donde hay que educar, ya que nos damos cuenta que no se está educando en términos formales. Pensemos en los colegios, las universidades, los curriculum académicos. ¿Hay perspectiva de derechos humanos y enfoque de derechos?, y al parecer al darnos cuenta con los jóvenes, no la hay. Si yo reviso mi curriculum de formación académica en la universidad y todas las otras especializaciones que hice, era muy extraño que existiera un ramo sobre derechos. En lo macro y estructural no hay educación en derechos humanos, excepto en historia, que se habla desde la violación a los derechos como tema histórico. No hay una promoción educativa de los dd.hh en el país. Si no está en las universidades, menos va a estar en los colegios. En la universidad ya debiésemos llegar sabiendo y estar educados en dd.hh.

Tú has tenido la oportunidad de trabajar con colegios. ¿Qué pasa ahí con la educación en derechos humanos?

En un lugar tan básico como el colegio no se está educando en derechos humanos, menos se va a educar en colegios sobre derechos sexuales y reproductivos, a pesar de que la ley exige a los establecimientos públicos y privados abordar la temática de sexualidad y afectividad. A veces a los colegios les da miedo abordarlos, porque son de alguna religión específica o porque no tienen el profesional idóneo, o porque no tienen tiempo - éstas son respuestas que me han dado los colegios cuando he preguntado-. Entonces lo que hacen formalmente es hacer pasar la clase de biología por la clase de sexualidad y afectividad. Se reduce la sexualidad a lo biológico, los genitales al sistema reproductivo, y eso sería todo. Los dd.hh. nunca se abordaron ahí, los DSR tampoco, el derecho al bienestar social y personal, para nada, y esa es una queja de los estudiantes secundarios. Que a esa edad tenga la idea de exigir una educación no sexista, de exigir educación laica, donde se aborde el placer, que no se haga solo terrorismo sexual, sino como hacer entradas y abordajes a los derechos humanos, me parece totalmente válido.

¿Cuál crees que es el problema de fondo?

Hay una falta de instancias educativas en estas materias, ya que instancias educativas hay, el problema es la calidad, el tipo de educación, los contenidos y las maneras de transmitir esa educación. Comúnmente se dice que en Chile no hay educación sexual, y en lo que han caído los grupos sociales, las instituciones de la sociedad civil, es que hay una educación sexual, pero con un curriculum oculto, y no esta explicitado. Cuando se nos reduce la sexualidad a algo biológico en el colegio eso es educación sexual, tendenciada, como quieras llamarlo. Pero nosotros nos merecemos una educación sexual integral, no merecemos una educación sexual donde sepamos cuales son los derechos internacionales que resguardan nuestros DSR. Muchas veces sabemos de nuestros derechos reproductivos, o de nuestros deberes reproductivos, pero no sabemos nada de los derechos sexuales, y eso es peligroso ya que las personas están siendo vulneradas y a veces ni lo saben y eso es algo grave.